LIBRE OPINION DESDE MEDELLIN.: EL DEPORTE: REFLEJO DEL PAIS

Por.: Gonzalo Valencia Benítez.
El deporte, como en principio lo concibió el padre del olimpismo, Barón Pierre de Coubertín, fue el encuentro de las virtudes del universo como forma de intercambio amistoso entre los pueblos, de ahí que su enunciado básico, “lo importante es competir”, fuera el tapiz romántico que la guerras, las diferencias raciales, el deseo de pregonar superioridad, terminaron por volverlo añicos en los albores del siglo XX.
Los países de mayor tradición cultural y poderío económico descubrieron que el deporte era un vehículo fantástico para hacer publicidad a su nivel de vida, educación e importancia política.
Como era obvio de esperar, Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y Alemania tomaron la delantera; la posterior aparición de Rusia, cambió el decorado.
La confrontación alcanzó entonces, ribetes tan dramáticos como los climas pre-bélicos que exhibían las potencias.
Iberamérica mientras tanto competí siguiendo el postulado del Barón de Coubertín en forma casi religiosa. Algunos éxito aislados de boxeadores y atletas de Argentina –hasta 1950, la sexta economía del mundo- y del Brasil, eran la alegre representación del subcontinente. Con el advenimiento de la Revolución cubana, los mandatarios de la Isla comprendieron la idea de los pueblos del primer mundo y entraron a promocionar el régimen con base a los triunfos de sus deportistas de élite patrocinados por el estado.
Fuera de Cuba, Argentina y Brasil, las demás naciones iberoamericanas eran solo observadoras del movimiento deportivo que se imponía y al cual deberían sumarse a corto plazo.
Colombia, que en primer censo de la época moderna, año de 1951, figuraba con un porcentaje superior al 65% de composición campesina, no tenía como consecuencia lógica, ninguna planificación deportiva general; el apoyo de los los gobiernos era nulo.
Para asistir a los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956 casi se pidió limosna al pueblo colombiano, al programar actos musicales, eventos taurinos bufos con la participación de osados deportistas, pues por generación espontánea, el atleata Jaime Aparicio, y los ciclistas Ramon Hoyos, Octavio “Petróleo” Echeverry y Honorio Rúa, alentaban esperanzas de obtener grandes resultados.
Pocos años atrás. Personajes como los doctores Alberto Lleras Camargo, nombrado primer Secretario de la OEA, Germán Arciniegas, emérito profesor universitario de las mejores cátedras de los Estados Unidos y Eduardo Zuleta Angel, en la ONU, le dieron nombre capital en lo político e intelectual del mundo a Colombia.
Entrados los años sesentas, con la colaboración de COLDEPORTES, el gobierno abrió los ojos y comenzó nueva época con la mentalidad de ayudar a talentos que como el atleta Alvaro Mejía Flórez, el ciclista Martín “Cochise Rodríguez”, el nadador Julio Arango y los ajedrecistas, Miguel Cuéllar Gacharná y Boris de Greiff, dejaban en cada presentación internacional muy en alto a la juventud de nuestra patria.
Así prosiguió el camino hacia el progreso de Colombia, tanto en lo intelectual, político, económico y deportivo. Gabriel García Márquez, Fernando Botero, Omar Rayo, Alvaro Mutis, el oftalmólogo Hernando Cardona, los médicos Salomón Hakin, Manuel Elkin Patarroyo y el doctor Llinás, son hombres que orgullosamente llevan el rótulo de colombianos, así como en la músicab Shakira y Juanes plantaron con altivez la bandera de Colombia.
Las OCHENTA Y CUATRO medallas logradas por los deportistas de nuestro país en los Juegos Panamericanos de Guadalajara comprueban las bondades y capacidades de los deportistas colombianos. Se progresa en todos los sentidos, pero por infortunio, todavía carecemos de verdadera identidad nacional que nos haga realmente grandes frente al mundo.
Última actualización el Domingo, 04 de Marzo de 2012 14:54
Escrito por Otoniel
Miércoles, 25 de Enero de 2012 00:00






